Tan frágil y tan resistente. Es el fruto de la relación entre los débiles que se convierten en lo poderosamente fuerte a partir de la suma de sus partes. La resistencia a perder la forma original y asi poder mantenerse en la suma sus cualidades. 

Asi son los objetos de Roma tan frágiles y que conservan la sutileza  y el poder poético desde su nacimiento, pero a su vez son la imagen de lo que puede hacer la unión de las partes por más pequeñas y frágiles que puedan ser. Todo para evitar la dispersión. 

Las obras son la evidente expresión de esta afirmación: singulares collares, murales, mantas o adornos de santos, cuasi religiosos,  que expresan este deseo de “curar”. Pero que significa curar? Será acaso cuidar o cuidarse como sinónimo de la posible curación, que además siempre tarda en llegar o que nunca se hace presente. 

Es dramático ver como hace Roma para llevar estos menudos y frágiles “blísteres” de carácter medicinal, que se supone que se emplean para la curación de dolencias y que ella las eleva a condición de objeto de arte. Esta artista tiene la cualidad de emplear sus esfuerzos en llevarnos por pequeños mundos. Mundos que  en sus manos se convierten en estéticas formas de la creación que en esta oportunidad llegan a tiempo, para el goce de sus espectadores. 

Juan Carlos Romero

En Monserrat, 05-12-13

Lo frágil fácilmente se rompe. Lo menudo fácilmente se dispersa. Tao

Texto curatorial por Juan Carlos Romero

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